Poema: Entre la Fe y el silencio.

 

 

 

En mis manos tiembla el rastro de una duda

que la noche no calma, ni el alba disipa.

Quisiera creer, Señor de las Alturas,

que tu sombra me guarda cuando el mundo me olvida.

 

Mas busco en lo profundo alguna huella,

un pulso divino que al alma erija,

y sólo hallo ecos, preguntas oscuras,

como puertas cerradas que nadie vigila.

 

Me dicen que en tu nombre florece la ternura,

que la bondad es senda que hacia tu casa camina;

pero he visto al justo arder en la penuria,

y al malvado, impune, alcanzar la cima.

 

¿Dónde el faro, dónde la razón que alumbre

este abismo en mi pecho que nadie ilumina?

¿Soy yo quien no escucha, o tú quien no responde,

o es que la Fe es un puente que no se explica?

 

Sin embargo, algo en mí, tenue y humilde,

susurra que el misterio también dignifica,

que creer no es ciencia, sino herida, que dispone

al corazón a abrirse, a salir de su guarida.

 

Y así camino, entre la sombra y la promesa,

entre la sed de un cielo y la verdad que vacila.

Si eres, ven; si no eres, deja en mi torpeza

la nobleza de buscarte, aunque jamás te siga.

 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bio literaria.

Adiós a Ángel Torres Quesada

Poema.