Relato: La casita de humanos.
Usubrrr tenía una preciosa casita de humanos. Los contemplaba embelesado cada mañana al despertar, mientras desayunaba o antes de ir al colegio. Seguía cada pequeño paso que daban con una sonrisa de complacencia en la cara y se despedía de ellos con inusitada efusividad, deseando volver cuanto antes de la escuela para observarlos de nuevo, tan afanosos en sus quehaceres cotidianos. Por eso, Usubrrr nunca se entretenía a charlar con alguien a la salida de clase, ni se quedaba jugando con sus compañeros en el parque, se dirigía a casa raudo y veloz para disfrutar de nuevo de la compañía de sus mascotas. Cuando llegaba, merendaba y hacía los deberes enseguida, pues no veía el momento de volver a estar con sus humanos. Sí, la verdad es que Usubrrr no era un niño muy sociable que digamos. Los taragomianos, en general, sí lo eran, ya que en el planeta Táragom eran habituales los mítines y las competiciones de habilidades físicas e intelectuales. Les encantaban también los conciertos al...