Microrrelato: Era un buen tipo.
Ramón Valle era un buen tipo. Un marido cariñoso y padre comprensivo. La clase de persona que cede el asiento a las viejecitas y mujeres embarazadas en el autobús; que deja salir antes de entrar a los sitios; partidario de las colas bien organizadas. Un ciudadano ejemplar, cumplidor con todos sus deberes fiscales, los cuales veía como un bien para la sociedad más que como un mal necesario o directamente una contrariedad. Un asiduo de las carreras benéficas y voluntario de los comedores sociales por Navidad. En el trabajo aseguraban que siempre estaba de buen humor y presto para echar una mano a sus compañeros. Sus vecinos tan sólo tenían buenas palabras para Ramón, siempre con su perenne sonrisa y sincero saludo cuando se cruzaba con ellos en el ascensor o en el rellano de la escalera y en cuya casa no se oía un ruido, ni una palabra más alta que otra. En las juntas, apaciguaba los ánimos de los más exaltados con su cordialidad y sensatas palabras. Un vecino ejemplar. Los...