Microrrelato: Blatofobia.
Nunca he entendido la inquina que nos tienen los humanos. ¿Qué les hemos hecho nosotras? ¿Acaso les picamos en la piscina? ¿Atacamos su ganado lanar? ¿Arrasamos sus cosechas? ¡Nooooooo! Entonces, ¿a qué viene tanta animadversión? ¡Si hasta he sobrevivido este mes con una miguita de chocolate que se le cayó debajo del sofá al niño de la casa! Ni un pedazo más. Y mientras, sus mascotas engullen montones y montones de croquetitas gourmet que les salen por un dineral. ¿Qué gasto hago yo? ¡Ninguno! ¡Si ni siquiera me gusta el café tanto que dicen! ¿Por qué entonces tal ensañamiento? Allá por donde voy, trampas y más trampas y rastro de sprays de boro por todos lados. Una auténtica persecución. ¿Pero es que no se dan cuenta de que nosotras llevábamos ya miles de años aquí cuando ellos eran unos simples monos? Tan sólo espero que en el futuro, estos inconstantes e insensatos humanos cambien de opinión y desvíen sus odios hacia cualquier otra indefensa especie que no sea la m...